Violencia, violencia y más violencia, es lo primero que uno piensa cuando se habla de los films de Quentin Tarantino, querido por muchos y odiado por tantos otros.

Quentin Tarantino y su excentricidad

Pero, ¿por qué disfrutamos tanto de ver a una persona matar a otra en sus películas, y qué hace que este acto sea tan atractivo? Todo está en la forma en que se cuenta y Tarantino usa distintos recursos narrativos y estilísticos que hacen que el resultado funcione a la perfección.

 

Inglourious Basterds
Inglourious Basterds con el protagónico de Brad Pitt

Arrancando con “Reservoir dogs” (1992), película que trata sobre la dinámica de un grupo de mafiosos cuyo intento de robo resulta fallido, Tarantino nos introduce a un mundo que se muestra en su mayoría en un solo espacio físico donde transcurre todo el desarrollo de la acción y de los personajes. Lo que genera que casi todo el conflicto del que hablan los personajes no se muestre, por lo que queda en el imaginario de cada espectador. Pero lo que sí se nos muestra son las consecuencias de esa situación y junto con un excelente guión, con toques de humor, como en todas sus películas, desata la violencia de manera explícita y orquestrada. Acompañado de otro gran fuerte de este director, que es por supuesto, la elección de bandas sonoras. Dejamos una de las escenas más icónicas de la ópera prima de este gran realizador norteamericano oriundo de Knoxville; Tennessee:

Las bandas sonoras de todos, y absolutamente todos los films de Quentin Tarantino son resultado de una cuidadosa y acertada elección, logrando complementar una soberbia música con la acción de los personajes, y sin que la historia principal pierda protagonismo.  En ocasiones, a través de la banda sonora, logra lo impensado: que el espectador “disfrute”  de las escenas de violencia y agresividad que muestra en sus largometrajes.. Como por ejemplo en la coreográfica escena del tiroteo de “Django unchained” (2012)

Otro ingrediente infaltable de las composiciones maestras de Tarantino son las soberbias interpretaciones de los actores, y no sólo de los protagonistas sino también de los intérpretes secundarios.

El estadounidense trabaja con un puñado de actores fetiche que se repiten en varias de sus creaciones. Empezando claramente por Samuel L. Jackson, que ha actuado en cinco de ellas, para luego seguir con Harvey Keitel, Tim Roth, Uma Thurman, Christoph Waltz, Michael Madsen y su preferido: él mismo.

Escena de The Hateful Eight, con Samuel Jackson.

Tarantino es recordado por varias películas, entre ellas “Pulp Fiction” (1994), un film donde se entrelazan las historias de dos asesinos de la mafia, la esposa del jefe, una pareja de ladrones y un boxeador. Película ganadora a mejor guión en los Oscars de ese año, con una recaudación de 300 millones de dólares en todo el mundo, lo cual fue todo un logro ya que se trataba de un estudio independiente, “Pulp Fiction” se convirtió así en una de las películas más icónicas del director y de la época, recibiendo el honor de considerarse hoy en día una película de culto

Pulp Fiction y su gran elenco.
Pulp Fiction y su gran elenco.

Por supuesto , no nos olvidamos de Uma Thurman en “Kill Bill: Vol.1” (2003) y “Kill Bill: Vol. 2” (2004), para explicar otro de los sellos distintivos del cine de Tarantino: la infaltable presencia de una femme fatal, que empieza a incluir desde “Jackie Brown” (1997) en adelante. Personajes femeninos fuertes a quienes cualquiera se arrepentiría de subestimar.

Kill Bill Vol. 1
Kill Bill Vol. 1

Para cerrar, mencionamos una práctica que a este director le encanta realizar en sus películas: el hecho de incluir escenas o personajes de otros grandes films, a modo de homenaje. Esto es algo que aplica en todas sus películas de alguna forma u otra; por ejemplo en “The Hateful Eight” (2015), donde incluye la banda sonora de la película “The Thing” (1982) de John Carpenter, o en “Inglorious bastards” (2009) que nombra a uno de sus personajes Hugo Stiglitz, el mismo nombre de un actor mexicano que admira, sumado a claras referencias visuales y guiños históricos en todas sus películas. A continuación les dejamos un vídeo que compila la mayoría de ellas.

Quentin Tarantino es un director que ha sabido crear un estilo propio que lo identifica, que no trata solamente de violencia, sino que de una sumatoria de recursos estéticos, musicales, narrativos y fílmicos que hacen que esa violencia juegue su propio rol protagónico dentro de las historias que cuenta.

Quentin, siempre provocador y transgresor.
Quentin, siempre provocador y transgresor.

Ojalá que todavía le queden varias producciones bajo la manga, y así volarnos la cabeza con otra obra maestra de la pantalla grande.

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