Una enorme multitud de chicas y chicos adolescentes que concurrieron al concierto de Ariana Grande en el Manchester Arena, algunos acompañados por sus hermanos menores o familiares, fueron víctimas de un atentado terrorista perpetrado con un explosivo potente. Veintidós personas murieron y otras cincuenta y nueve han resultado heridas este lunes 22 de mayo, tras registrarse la feroz  explosión dentro del estadio.

La cantante se expresó vía Twitter, diciendo: “Destrozada. Desde lo profundo de mi corazón, lo siento mucho mucho. No tengo palabras”. Desde entonces no hubo más declaraciones por parte de ella ni de su manager, quiénes se hicieron cargo del costo de los funerales. 

Además de los shows que tenía previstos para esta semana en Londres, Ariana Grande no se presentará en Bélgica, Polonia, Alemania y Suiza. Su regreso podría ser el 7 de junio en París, para seguir con los seis conciertos restantes de la gira europea, pero no hay nada confirmado por ahora. Mientras los nombres de las víctimas se daban a conocer por las autoridades, la joven cantante regresó en un vuelo privado a su vivienda en Florida, Estados Unidos, para descansar luego de lo sucedido.

Ariana, vestida de íntegramente de luto, caminó desde el avión hasta la caravana que la llevaría a casa acompañada en todo momento de su novio Miller.