Gluten” es una palabra que escuchamos habitualmente en nuestra vida cotidiana. Decimos y oímos que esto tiene gluten, que aquello no, que hay personas que solo pueden comer productos sin gluten, e incluso a  celebridades de Hollywood que declaran los beneficios de las dietas “gluten free”.

pan integral

Para empezar es bueno definir a qué nos referimos cuando decimos esta palabra. La Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) señala que el gluten es una proteína que se encuentra en distintos cereales como el trigo, el centeno, la avena y la cebada, entre otros. El gluten tiene la característica de ser el responsable de la elasticidad de la masa de harina, y lo que le da esa consistencia esponjosa y elástica propia, por ejemplo, de los panes.

Es decir que aquellos alimentos que no incluyan estos tipos de cereales serían libres de gluten, pero hay que tener cuidado porque muchos productos debido a su fabricación pueden entrar en contacto con el gluten aunque en las etiquetas no se mencione. Por ello en Argentina por ejemplo se incluye la sigla “Sin TACC”, (es decir sin Trigo, Avena, Cebada, ni Centeno) para designar a aquellos productos libres de gluten.

Cebada

El conocimiento de este componente ha ido creciendo en el tiempo debido al descubrimiento de una enfermedad o condición conocida como celiaquía, que se caracteriza por la intolerancia permanente al gluten. Esta enfermedad muchas veces no es diagnosticada porque sus síntomas no son conocidos popularmente y por lo tanto las personas evitan asistir al médico pensando que la causa de su malestar es otra . Incluso existen también casos de personas que no son celíacas pero son alérgicas al gluten. Para estos grupos de personas es indispensable consumir alimentos sin gluten para su bienestar, por ello las distintas asociaciones suelen ofrecer listados de productos “gluten free”, como así también recetas y consejos prácticos.

Cebada-Mexico

Sin embargo últimamente se han puesto de moda las dietas libres de gluten para personas que no sufren celiaquía. Los seguidores de estas dietas, como la reconocida actriz de Hollywood Gwyneth Paltrow, señalan que ayudan a llevar una vida más sana, a sentirse más liviano y a bajar de peso.  Esto sucede ya que los alimentos con gluten más populares, como las masas, los panes y las pizzas son generalmente carbohidratos rico en calorías.

La comunidad científica y parte de la comunidad médica no está tan de acuerdo con esta tendencia; señalan que no es necesariamente el gluten lo que hace a esos productos más calóricos, sino todos los componentes que lo conforman. La doctora María Jesús Pascual, pediatra digestivo infantil, comenta en una entrevista al diario ABC de España que esta dieta libre de gluten: “No tiene ningún sentido. El gluten solo es tóxico para el paciente celíaco. Además la palatabilidad de los alimentos sin gluten es peor y son productos más caros”. Además al optar por esta dieta se perderían las fibras, nutrientes y vitaminas que aportan los distintos cereales. Incluso la Dra. y Nutricionista Marta Garaulet,  profesora en la Universidad de Harvard y de Murcia, le indicó al mismo diario que: “En ningún caso se debe recomendar una dieta sin gluten para la obesidad porque no ayuda. En todo caso aumenta la sensación de hambre y la resistencia a la insulina”.

Es decir que las dietas sin gluten, pese a su popularidad, parecen no cumplir con los efectos deseados.  Solo es recomendable y necesaria para las personas celíacas o alérgicas al gluten. En todo caso, para el resto resulta más deseable pensar una dieta equilibrada en base a distintos tipos de alimentos. No existen soluciones mágicas en la nutrición o en el cuidado de la salud, pero siempre existen alternativas y variantes para llevar una vida más saludable y aumentar el bienestar.

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