Hay actividades que son fáciles de amar: ver horas y horas de series un día de lluvia, pasar tiempo con amigos o comer nuestra comida favorita. Hacer ejercicio es una actividad con menos consenso, teniendo defensores y detractores en igual medida.

Más allá de eso, todos sabemos lo necesaria que es la actividad física para una vida saludable, considerando las tendencias sedentarias que conforman la vida moderna.

Running


Pero el problema no suele ser empezar a ir al gimnasio, el problema es no acostumbrarse a la rutina y dejar de ir. A no preocuparse, tenemos una
guía para evitar la deserción atlética:

Tiempo al tiempo

Tiempo al tiempo

No descubrimos nada si decimos que el tiempo es relativo. Pero en el tiempo podés encontrar una clave para establecer tu rutina. Definir los horarios en los que vas a ir al gimnasio establece una estructura que ayuda a mejorar la eficiencia en tus actividades, y hace que establezcas una rutina a la que el cuerpo y la mente se acostumbran.

De a dos es mejor.

De a dos es mejor
Puede que tu dupla de entrenamiento no sea tan épica, pero siempre sirve entrenar con alguien

Tener un compañero de entrenamiento puede ayudarte a mejorar. Y no sólo a hacer que tu rutina sea más divertida, sino que puede lograr que tengas un mejor rendimiento. Investigaciones recientes demuestran que las personas que entrenan en duplas tienen más chances de cumplir con sus rutinas de entrenamiento que aquellos que entrenan en soledad.

La estadística al mando.

Pesas
Pesas en el gimnasio – Pixabay

Puede parecer extraño, pero la estadística podría ser ese diferencial para que te adaptes a la rutina del gimnasio. ¿Cómo es esto? Son muchos los que abandonan el ejercicio porque sienten que no están avanzando o porque no notan cambios en su físico tan rápido como quisieran.

Acá es dónde la estadística te puede salvar: Tené en cuenta el peso que utilizás en cada ejercicio y registrá los cambios en kilogramos, ya sea en las pesas que levantás o en tu cuerpo. Llevar este registro te permitirá estar al tanto de los cambios que estás experimentando y te motivará a continuar con tu entrenamiento.

No comas cualquier cosa!

Obama
Obama no fue al gimnasio ese día

Qué comer antes de entrenar puede ser una decisión clave. Si optás por cereales de avena o fruta, vas por el camino correcto. Esto se debe a que los carbohidratos de digestión lenta tienen niveles de insulina más bajo y queman más grasa durante el día. En cambio, otro tipo de comidas como la papa, los garbanzos y la carne pueden generarte pesadez y cansancio, dejándote sin energía para ejercitarte.

EVITAR LOS ERRORES DE NOVATO

Si recién estás arrancando, es muy probable que te equivoques bastante. Mirá este video para evitar cometer los clásicos errores de novato.

Entendemos que para que estos consejos surtan efecto, vas a tener que ganar la eterna batalla entre la “vagancia” y fuerza de voluntad. El desafío será convencerte de salir del confort que brindan el sillón de tu casa, la calefacción y otros beneficios  de la pereza.  ¡Te deseamos que puedas vencer esos fantasmas y vayas al gimnasio tan seguido como puedas!

REFERENCIAS.
http://www.vogue.es/belleza/fitness/articulos/que-alimentos-comer-antes-y-despues-de-hacer-deporte/25019
http://www.consejosfitness.com/entrena-con-amigos-y-llega-a-tu-objetivo/

FUENTES.
http://www.webmd.com/parenting/raising-fit-kids/move/features/motivated-to-exercise#2

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