A Medellín la dominan los jóvenes, que la han sacado de su rezago y de oscuros años en que estuvo sumida en el dolor y la violencia. Ahora, en esta bella capital en medio de montañas, se oyen risas, se come delicioso y se beben cervezas colombianas, que nada tienen que envidiarles a las extranjeras. Sea la mundialmente premiada Club Colombia, o la preferida de las artesanales, la Bogotá Beer Company.

Medellín

Esta ciudad es tanguera por tradición. Aquí murió, en 1935, en un accidente de aviación, Carlos Gardel y su magia se quedó en sus calles, en sus bares, en sus nostálgicos hombres y mujeres, a los que solo cobija la noche. Manrique es uno de los más  tradicionales barrios de Medellín, en donde el tango se revive cada día.

 

Medellín

Allí, en medio de tanta cantina, como se le dice a los establecimientos que ponen música vieja, venden guaro (aguardiente) y son atendidos por mujeres con muchas historias que contar. Aquí, existe un verdadero museo en honor al tango: La Casa Gardeliana, que no se puede dejar de visitarse.

Medellín

Pero Medellín no es solo milonga, la alegría también se apodera de los jóvenes, nativos y extranjeros, que buscan sitios tradicionales para encontrarse en esta nueva ciudad que les tocó, “la más innovadora” como ha sido apodada. Para oír su música, cuna del reggaetón, pero sin negar al rock, prima hermana del vallenato también y ¿por qué no? de la salsa. El Parque Lleras y  La Calle 33 son el punto de encuentro de cualquier gusto musical y preferencia rítmica.

Medellín

En el día, el clima reluce. “La ciudad de la eterna primavera” es otro de sus honorables apodos. Y para cambiar de “parche”, como dicen los jovenes paisas, (antioqueños o medellinenses), al referirse a un programa bueno, la ciudad ofrece toda una oferta cultural variada, como así también gastronómica.

Medellín

Sus restaurantes típicos son infaltables en el camino, con su tradicional bandeja paisa, inspirada en la comida campesina, en donde la abundancia es el ingrediente principal. El restaurante “El Trifásico” es quizás el que mayor honor le hace a este plato.

Medellín

Los fríjoles van acompañados de aguacate, chicharrón de cerdo, plátano maduro, chorizo, viruta de papa, arroz y ensalada. Ante tanta abundancia, los antioqueños se idearon una nueva versión, la cazuela de fríjoles que lleva los anteriores ingredientes, pero de una manera un tanto innovadora.

Medellín

La hipérbole propia del latino sí que es exagerada por el paisa, quien la lleva no solo a la alegría que dispersa, en la atenta hospitalidad ante cualquier desconocido, sino que también lleva ese orgullo a su gastronomía local. Cada desayuno, almuerzo y cada cena son un deleite absoluto. Sea de un rey o del arriero que requiere cargar sus energía para cuidar la tierra.

Medellín

 

Comentarios