Desde que allá por el siglo XVIII -durante el gótico- se inaugurará la literatura vampírica, el fenómeno y el impacto que han causado estos personajes míticos en el seno de la cultura popular no ha parado de crecer. Qué lejos han quedado en el tiempo obras como “The Vampyre” de Polidori (1819), o”Carmilla” de Sheridan Le Fanu (1872), dos de las piezas literarias más determinantes para el nacimiento (y posterior evolución) del género vampírico.

destinos ideales para fanáticos de los vampiros

La pregunta, en todo caso, sería: ¿cómo pasa el hombre de crear un personaje de ficción a, luego, intentar buscarlo dentro de la inmensa geografía terrestre? Será, tal vez, porque en cierto punto la mitología y la realidad se entrecruzan y ya, luego, cuesta diferenciar cuál corresponde a cada ámbito.

El personaje que Bram Stoker consolidó definitivamente con su novela “Drácula” (1897), no solo pervive actualmente en forma de merchandising sino que ademas, algunos turistas osados, incluso se han dado a la tarea de “darle caza”. Muchos fanáticos del género vampírico, se apoyan en diversos escritos y cantares antiguos para pensar que, todo lo que luego se escribió en forma de ficción, encontró su origen principal en terribles sucesos arcaicos protagonizados por criaturas que en verdad existieron. Una teoría que, si bien es difícil de digerir, no impide que, año tras año, se vayan descubriendo diferentes “plazas turistas” con vestigios de la historia vampírica.

1. Rumania (Castillo Bran – Fortaleza Poenari – Castillo Hunyard).

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La mítica figura de “Vlad”, el verdadero Conde Drácula.

En ese aspecto, Rumania supone el destino número uno para comenzar “el tour vampiro”.  Gracias a la historia del príncipe Vlad Tepes, la localidad de Transylvania ha sido el lugar escogido por muchos fanáticos para encontrar pistas sobre estas criaturas. Actualmente, hay tres castillos que dicen ser el verdadero castillo del Conde Drácula: por un lado el castillo Bran, por el otro la fortaleza Poenari y finalmente el Castillo Hunyard. La mayoría de los fans de Drácula van al castillo Bran en Brasov, aunque su vinculación con Vlad no está confirmada del todo. La fortaleza Poenari, ubicada a los pies de las montañas Carpathian, sí sería el verdadero castillo del vampiro. Aunque, de las tres, casualmente es la única que no está abierta al público.

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El castillo Bran, el más visitado de Rumania, pero, ¿el de Vlad?

2. Alaska (Ciudad de Barrow).

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La noche eterna en Alaska.

Si nos dejamos llevar por la mitología vampírica, bien es sabido que los vampiros no resisten la luz del día y viven solo de noche (luego, al parecer, se dedican a “invernar”). Por eso, en los últimos años (en parte gracias a la película “30 días de noche”) se ha postulado la ciudad de Barrow, en Alaska como “hogar de muchos vampiros”. Barrow, oficialmente conocido como Utqiaġvik, es una ciudad estadounidense ubicada en el estado de Alaska. Es el asentamiento más septentrional de América continental y está hermanada con la ciudad argentina de Ushuaia. Allí el día y la luz del sol, prácticamente no existen. Pero de poco le serviría a los vampiros trasladarse hasta esa zona, dado que la ciudad tiene menos de cuatro mil habitantes. Poca comida, para tan largo viaje…

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“30 días de noche”, la película que dio popularidad al pueblo Barrow.
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Los extraños “datos vampíricos” de Praga.

3. República Checa, Praga (pueblo de Celakovice).

Un macabro hallazgo ha convertido a Praga, la Capital de la República Checa, en otra plaza para los fanáticos de los vampiros. Lo que hace de este lugar un sitio tan misterioso, es que han descubierto recientemente cuerpos decapitados que habían sido hundidos en la tierra para evitar que “se convirtieran en vampiros” (eso dicen los fanáticos). La manifestación de “algún loco”, ha transformado lo que habitualmente sería un caso policial en una verdadera “zanahoria” para los cazadores de vampiros. Ellos aseguran que esas tumbas antiguas suponen el escondite de vampiros reales. El sitio era en Celakovice, un pueblo cerca de Praga, y era tan extraño que inspiró muchas historias entre los residentes de la ciudad.

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Anne Rice, gran escritora del género, se inspiró en los misterios de New Orelans.

4. Nueva Orleans, Luisiana.

Los fanáticos de las famosas “crónicas vampíricas” conocen o han escuchado mencionar éste lugar. El Hotel Monteleone, de gran estilo, en el Barrio francés puede no estar dirigido por vampiros pero han habido muchas presencias de fantasmas en él (dicen los turistas) y esto, sin duda, ha despertado una ola de viajeros que, literalmente, ha revitalizado la zona (que ironoía, ¿verdad?). Mucho antes de que se conociera la obra de ficción de Anne Rice, existieron muchos comentarios de la presencia de vampiros en el área e incluso se dice que la propia autora, tomando en cuenta esos relatos, se decidió a utilizar esa región en su obra. Hay muchas historias terroríficas que rodean el lugar, y el folklore local tiene mucho que agregar a las leyendas de Nueva Orleans, una ciudad que de por sí encierra grandes tradiciones.

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Crepúsculo, y el set de rodaje. Cuna de visitas.

5. Forks, Washington, Estados Unidos.

A decir verdad, aquí no hay demasiado misterio: se trata, simplemente, del lugar donde sucede la serie de films “Crepúsulo”. Por una razón u otra, los fanáticos también llega allí con esperanzas de descubrir algún vampiro escondido. O quizás también, por el mero fetichismo de recorrer los mismos lugares que acunaron al actor Robert Pattinson y la actriz Kristen Stewart. Hay muchas excursiones que lo llevarán a los puntos donde se filmó la película. De hecho, hay diferentes tours con nos van contando, paso a paso, cómo se filmó cada una de las escenas.

Los vampiros no están muertos no viven en las sombras: están más vivos que nunca y se ha hecho, de ellos, toda una industria. Libros, películas, tazas, y hasta “tours vampiros”. En todo caso, cuando se trata de viajes y castillos por las dudas, no estaría de más llevar, además de las divisas, algún crucifijo. No sea cosa que…

 

FUENTES:
Wikipedia
sobreleyendas.com
Ambito.com

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